miércoles, 9 de marzo de 2011

Ser los primeros ya no es lo que era

¿Cómo debe ser un periodista on-line? Podemos decir que actualmente, en este tipo de prensa, prima especialmente el nivel de actualización de una web por encima de otros tan importantes como el del rigor y el contrastar datos. Este ha sido el tema central de la clase del 3 de marzo. ¿A qué puede llevarnos esto? Principalmente a dos cosas: primero, a la información mal redactada, que puede dar lugar a errores de entendimiento; y segundo, a conseguir informaciones de mala calidad, tanto en cuanto a redacción, como en cuanto a profundización o nivel de especialización.

La periodicidad, por otro lado, es un paradigma que se rompió hace tiempo en los medios digitales, siendo la CNN la primera que la dejó atrás (su eslogan actual es "Vive la noticia"). Ha sido sustituida esta periodicidad por un método de constante directo, lo que supone importantes cambios, para el periodista en primer lugar. Ya no se recibe y redacta la información de la misma manera, porque, por ejemplo, no existe la hora de cierre del medio. Esto tiene relación con lo que hablábamos antes: la actualización constante puede constituir por sí misma una ventaja enorme porque ya no se necesita tener una primicia, sino contarla cuando sucede sabiendo que los demás medios lo van a hacer también; pero al mismo tiempo, puesto que se busca más que nunca la inmediatez y se intenta seguir siendo los primeros al publicar, la actualización es un riesgo para la calidad informativa (y además, supone una importante barrera profesional para el periodista que no sabe adaptarse a ella).

Este nuevo periodista debe conocer las fuentes informativas, tener un compromiso ético ya no sólo con el objeto noticioso sino también con el usuario (lector interactivo que se nutre de nuestra información y opina sobre ella); también ha de actualizar constantemente su información acerca de todo lo que considere oportuno y sus conocimientos, y, por supuesto, al igual que en el periodismo clásico, conviene que en este nuevo perfil del periodista se incluya el “buen olfato”.

¿Qué supone la actualización permanente?

En primer lugar, debemos darnos cuenta como usuarios de que la actualización constante tiene una dimensión beneficiosa para nosotros (estar permanentemente informados con las últimas noticias en el momento en que lo requiramos). Pero al mismo tiempo, también debemos ver que existen diferencias entre las versiones digitales y las tradicionales en cuanto a contenidos, ya que las primeras no pueden dedicarse sólo a transcribir lo que dicen las segundas. Es decir, en los medios on line, además, se crean contenidos. Esto supone que, junto con el compromiso ético hacia el usuario, el periodista trabaja bajo una presión constante que debe aprender a manejar y, en la medida de lo posible, servirse de ella. Por otro lado también significa un trabajo más en equipo que nunca, y una satisfacción que ya no consiste tanto en “qué noticia tenemos” sino en “cuándo la publicamos”. Un ejemplo se puede ver cuando un acontecimiento inesperado (por ejemplo, una catástrofe natural) tiene lugar y se necesita que parte del equipo cubra la noticia en el lugar en que sucede y, si es posible, actualice desde allí. ¿Qué quiere decir esto? Pues, como decíamos antes, aquí es donde vemos ese perfil del periodista: no sólo ha de tener olfato y conocer las fuentes de las que puede servirse, sino también debe saber cuándo debe ir publicando todas las pequeñas informaciones que pueda ir obteniendo, porque hay determinadas cosas que pueden ser ampliadas en un momento dado, sobre todo si se conoce a dónde acudir para ello.

Ante todo, prima la fiabilidad de la fuente, ya que no sólo debemos tener en cuenta la rapidez, sino también la calidad y que seguimos teniendo en nuestras manos el futuro de la opinión de nuestros lectores. Es en la elaboración de la información donde se ve si el periodista sabe manejarse en situaciones de presión y guiarse en cuanto a la consecución y la relación de informaciones provechosas.

En resumen, podemos decir que la actualización requiere una serie de cambios o adaptaciones, más que la hipertextualidad o la multimedialidad, si cabe, ya que para actualizar podemos servirnos de diferentes formas de publicación de la información o de enlaces que nos lleven a otras informaciones. La actualización supone un cambio en las formas de producción (cómo se las ingenian los medios en el entorno digital), en el origen y manejo de la información, en cómo se jerarquice y estructure la misma,… en definitiva, la actualización es, en sí, un cambio drástico en la profesión del periodista.

Os dejo un enlace a la ficha del nivel de actualización de los medios que hemos elaborado para la asignatura:

Ficha de actualización

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