Creatividad.
1. f. Facultad de crear.
2. f. Capacidad de creación.
Según la definición de “creatividad”, un periodista quizá no deba ser tan creativo como intentan vendernos por todas partes. Si tenemos que transmitir la realidad, corremos el riesgo de pasarnos de creativos y adornarla en exceso, o, como hemos dicho más veces, de marear al lector con tantas “nuevas formas de comunicar”. Que, por otro lado, son las de siempre (vídeo, audio, texto), remezcladas y puestas en Internet. Diciendo esto, tal vez esté corriendo el riesgo no sólo de ser tachada de anticuada, sino también (quién sabe) de que mi nota en la asignatura de Periodismo Multimedia se vea afectada, ya que también puede parecer que no he aprendido absolutamente nada en el seminario.
Pero no es así.
Soy consciente de que la creatividad es importante, pero no sólo en el periodismo, sino en todo lo que intentemos. Y como ya he dicho, tal vez el periodismo sea un lugar poco indicado para “innovar”, eso que está tan de moda ahora. No me refiero a que no debamos aprovechar lo que nos ofrecen las tecnologías del momento, sino a que tal vez no sea necesario darle tantísimas vueltas al tema. No me parece necesario que mi blog, por el hecho de que yo esté estudiando Periodismo y Comunicación, deba tener un link a mi perfil de Facebook o de Tuenti sólo por si en algún momento me da un arrebato y quiero hablar sobre algún tema candente en ¿dónde? ¿Una página? ¿Un estado? Si quiero hacerlo, lo haré y ya veré de qué manera consigo que lo vea toda la gente posible. Me parece mucho más coherente hacerlo de esta manera que publicando aquí alguno de mis perfiles.
Esto me lleva a uno de los temas del seminario sobre Herramientas creativas para el periodismo on line. Se defendió durante la charla que precisamente la innovación debe ser un rasgo básico del trabajo del periodista, y que aunque se ha tratado a las herramientas nuevas desde una cierta distancia, actualmente éstas contribuyen a mejorar los resultados notablemente.
En esta nueva era, aunque los valores no han cambiado (precisión, veracidad, contrastación de fuentes…), todo se hace de una forma nueva. No ha muerto, se ha transformado. Ahora apenas existen barreras para comunicarnos con quienes están interesados en recibir información (no sólo lectores, obviamente). La convergencia de medios es un factor que se suma al de la falta de barreras, y ayuda tanto a la actualización como a la inmediatez (que, finalmente, también confluyen en un mismo punto). Otro tema importante en la conferencia fue el del crowd-sourcing, es decir, la importancia de la comunidad, cuyo poder no debe subestimarse: un grupo de personas conocedoras de un tema en concreto puede elaborar información tan válida como la de un periodista.
Las wikis están basadas en esta idea, la del crowd-sourcing. Pero son tan sólo una parte del New Development & Reporting, que además incluye fuentes especializadas, la blogosfera, etc. Por otro lado, Homero Gil de Zúñiga explicó que su idea del periodismo ciudadano consiste en el empleo de herramientas periodísticas por los ciudadanos para informarse entre ellos. Este tipo de periodismo puede ir desde el más profesional de todos (sin ir más lejos, todos los estudiantes de Periodismo que utilizamos un blog con estos fines somos ejemplos de ello) hasta el más aficionado, porque no hace falta querer ser periodista para tener sentir afición por la escritura y querer hacer cosas distintas de la ficción.
Es curioso cómo la evolución de la información nos ha afectado a todos. Si antes era un bien escaso, ahora está a la orden del día, todos los medios posibles y todos los aparatos que sirven para que conozcamos a los medios nos acosan día y noche con información. Nos bombardean con temas que no deberíamos considerar información, de hecho, porque ¿realmente le importa a alguien lo que se diga en Sálvame? El problema principal que plantea esta abundancia de información es cómo gestionarla. Un ordenador portátil con web cam y conexión a Internet, junto con algo de tiempo, puede ser nuestro mejor aliado. Internet, sin duda, es el canal que necesitábamos para acceder a cuestiones que antes no podíamos imaginar. ¿A dónde quiero llegar? Bueno, hemos visto que quizá no llegue a hacerse periodismo propiamente dicho en la red, pero sin duda, miles de personas obtienen respuestas que pueden cambiar sus vidas a diario. Porque hay mucha paja, pero también existe la buena información. La que no sólo explica cosas, sino que además es útil. ¿Por qué es malo que los ciudadanos se informen entre ellos?
Con esta pregunta llegamos al caso de Pedro. Posiblemente el tono que estoy adoptando en esta entrada no sea el más conveniente, pero ya que estoy “faltando a la profesionalidad” con tan poca objetividad, voy a aprovechar la ocasión para ver si puedo hacer un poco de crowd-sourcing sobre un tema que no tiene poco que ver con la asignatura. Os explico:
Pedro cumplirá un añito el día 18 de abril de 2010. Para él se trata de un año muy importante, más que para otros bebés, porque durante este año ha superado muchos obstáculos que los demás no tendrán que conocer nunca. Nació con el Síndrome de Sturge Weber, que se manifestó cuando nació en forma de una mancha rojiza en la parte derecha de su cara. El pediatra que lo atendió no le dio importancia en un principio, y quiso mandarlo a casa, pero el padre de Pedro había investigado en Internet y llegó a la conclusión de que, por seguridad, debía advertir al médico de que su hijo podía tener este síndrome. El médico, que no había contemplado la posibilidad, aceptó su error y horas después el responsable de Pediatría les comunicó a ambos padres que iban a ingresar al pequeño para hacerles pruebas.
Pedro fue diagnosticado con el Síndrome de Sturge Weber, como ya hemos dicho, gracias a que su padre se informó sobre el tema (probablemente, no a partir de periodistas on-line). Pero la historia de Pedro no acaba aquí: sus papás decidieron crear una página web en la que podrían ir contando sus experiencias y contactar con familias afectadas por esta “enfermedad rara”. ¡Y ha surtido efecto! En apenas un año, su página de Facebook ha conseguido medio millón de seguidores y esto ha servido, entre otras cosas, para que una óptica se encargara de hacer las primeras gafitas de Pedro.
Creo que Pedro merecía que contara su historia aquí, en uno de los ochenta blogs de Periodismo Multimedia que hemos creado para la asignatura, porque no sólo “me sirve” como un ejemplo de crowd-sourcing del que se hablaba en el seminario (de todas partes del mundo, los lectores envían comentarios con sus experiencias con “enfermedades raras”; y los que viven en España llegan a aportar nombres de médicos a los que acudir), sino también para ayudar mínimamente a esta familia a través de la difusión de su página.
Con esto dejamos esta entrada y el tema del seminario zanjados. Se trataron más temas, pero los que he mencionado aquí son los que más me llamaron la atención. Si queréis aportar experiencias o darle vuestro apoyo a Pedro, ya sabéis ;)