sábado, 26 de marzo de 2011

De cómo ser ciudadano, medio o gobierno. Democracia digital, días 24 y 25 de marzo

Entrada reescrita.

A todos nos han impresionado, para bien o para mal, las concentraciones que han tenido lugar desde el 15 de mayo (15M) de este año en las plazas españolas. El tema de la democracia digital tiene que ver mucho con ello. ¿Por qué han tenido lugar estos movimientos? Mucho ha tenido que ver el libro ¡Indignaos!, de Stéphane Hessel, que como sucediera en revoluciones anteriores con otros títulos, ha impulsado a muchos de sus lectores a rebelarse contra lo que consideren perjudicial para su sociedad. Pero ésta es sólo una de varias semillas. En esta entrada vamos a relacionar esta revolución con la asignatura, apoyándonos de los apuntes tomados en clase.

Como toda manifestación y/o huelga, las fachadas se llenaron de mensajes que contenían la fecha y el lugar de la concentración. Pero este tradicional modo de reunir personas fue, probablemente, el que menos gente atrajo. ¿Por qué? Porque las redes sociales ya llevaban tiempo reclutando para ello. La Puerta del Sol de Madrid llegó a llenarse, según qué medios, con un número de personas entre 15000 y 25000, también según el día, porque lo que comenzó como una manifestación terminó con una acampada que ha durado un mes y se ha extendido, precisamente gracias a las redes sociales, por todo el mundo. Se han sentido identificados ciudadanos de todo tipo, incluidos (por supuesto) periodistas. También ha habido cadenas que han intentado hundir el movimiento desde sus programas calificando hasta de terroristas a los organizadores de la Spanish Revolution. Además de estos links, os dejo también el del canal on line que prepararon, porque aunque actualmente no está retransmitiendo, cuando lo hacía resultaba realmente impresionante poder ver a las miles de personas que acampaban.

Para ver más imágenes sobre la acampada, pulsa en la imagen

Precisamente uno de los problemas que critica el movimiento 15M es el de la baja calidad informativa que se da desde hace algún tiempo en los medios. Este es uno de los puntos de los que partimos en las clases. La comunicación en la actualidad ha sido mercantilizada de tal forma que la propia democracia se "centra" en los medios. Ello provoca un malestar en los ciudadanos que evidentemente tiene que ponerse de manifiesto de alguna manera, y de ahí los movimientos sociales. ¿Qué propuestas vimos en clase para solucionar el conflicto? Principalmente, que debemos reinventar la manera de hacer política, por supuesto. Sin embargo, no sólo debe cambiar la política, sino también la forma en que se trata, se crea y se difunde la información. También deberíamos plantearnos una evolución en nuestra forma de "ser ciudadanos", pero probablemente si mejoraran las opciones anteriores los ciudadanos nos adaptaríamos a ellas y no necesitaríamos cambiar, sino que la convivencia sería más sencilla.

El ideal democrático consistiría, de esta manera, en una comunicación transparente entre partidos políticos, pueblo y medios de comunicación, teniendo los ciudadanos la capacidad suficiente para constituir en sí mismos los tres poderes: el legislativo, el ejecutivo y el judicial. O, al menos, para tener la última palabra sobre las acciones políticas que les afecten directamente (esta idea se plantea en el documento resumen de las propuestas de
Democracia Real Ya).


viernes, 25 de marzo de 2011

jueves, 17 de marzo de 2011

Seminario: herramientas creativas para el periodismo On Line

Creatividad.

1. f. Facultad de crear.

2. f. Capacidad de creación.

Según la definición de “creatividad”, un periodista quizá no deba ser tan creativo como intentan vendernos por todas partes. Si tenemos que transmitir la realidad, corremos el riesgo de pasarnos de creativos y adornarla en exceso, o, como hemos dicho más veces, de marear al lector con tantas “nuevas formas de comunicar”. Que, por otro lado, son las de siempre (vídeo, audio, texto), remezcladas y puestas en Internet. Diciendo esto, tal vez esté corriendo el riesgo no sólo de ser tachada de anticuada, sino también (quién sabe) de que mi nota en la asignatura de Periodismo Multimedia se vea afectada, ya que también puede parecer que no he aprendido absolutamente nada en el seminario.

Pero no es así.

Soy consciente de que la creatividad es importante, pero no sólo en el periodismo, sino en todo lo que intentemos. Y como ya he dicho, tal vez el periodismo sea un lugar poco indicado para “innovar”, eso que está tan de moda ahora. No me refiero a que no debamos aprovechar lo que nos ofrecen las tecnologías del momento, sino a que tal vez no sea necesario darle tantísimas vueltas al tema. No me parece necesario que mi blog, por el hecho de que yo esté estudiando Periodismo y Comunicación, deba tener un link a mi perfil de Facebook o de Tuenti sólo por si en algún momento me da un arrebato y quiero hablar sobre algún tema candente en ¿dónde? ¿Una página? ¿Un estado? Si quiero hacerlo, lo haré y ya veré de qué manera consigo que lo vea toda la gente posible. Me parece mucho más coherente hacerlo de esta manera que publicando aquí alguno de mis perfiles.

Esto me lleva a uno de los temas del seminario sobre Herramientas creativas para el periodismo on line. Se defendió durante la charla que precisamente la innovación debe ser un rasgo básico del trabajo del periodista, y que aunque se ha tratado a las herramientas nuevas desde una cierta distancia, actualmente éstas contribuyen a mejorar los resultados notablemente.

En esta nueva era, aunque los valores no han cambiado (precisión, veracidad, contrastación de fuentes…), todo se hace de una forma nueva. No ha muerto, se ha transformado. Ahora apenas existen barreras para comunicarnos con quienes están interesados en recibir información (no sólo lectores, obviamente). La convergencia de medios es un factor que se suma al de la falta de barreras, y ayuda tanto a la actualización como a la inmediatez (que, finalmente, también confluyen en un mismo punto). Otro tema importante en la conferencia fue el del crowd-sourcing, es decir, la importancia de la comunidad, cuyo poder no debe subestimarse: un grupo de personas conocedoras de un tema en concreto puede elaborar información tan válida como la de un periodista.

Las wikis están basadas en esta idea, la del crowd-sourcing. Pero son tan sólo una parte del New Development & Reporting, que además incluye fuentes especializadas, la blogosfera, etc. Por otro lado, Homero Gil de Zúñiga explicó que su idea del periodismo ciudadano consiste en el empleo de herramientas periodísticas por los ciudadanos para informarse entre ellos. Este tipo de periodismo puede ir desde el más profesional de todos (sin ir más lejos, todos los estudiantes de Periodismo que utilizamos un blog con estos fines somos ejemplos de ello) hasta el más aficionado, porque no hace falta querer ser periodista para tener sentir afición por la escritura y querer hacer cosas distintas de la ficción.

Es curioso cómo la evolución de la información nos ha afectado a todos. Si antes era un bien escaso, ahora está a la orden del día, todos los medios posibles y todos los aparatos que sirven para que conozcamos a los medios nos acosan día y noche con información. Nos bombardean con temas que no deberíamos considerar información, de hecho, porque ¿realmente le importa a alguien lo que se diga en Sálvame? El problema principal que plantea esta abundancia de información es cómo gestionarla. Un ordenador portátil con web cam y conexión a Internet, junto con algo de tiempo, puede ser nuestro mejor aliado. Internet, sin duda, es el canal que necesitábamos para acceder a cuestiones que antes no podíamos imaginar. ¿A dónde quiero llegar? Bueno, hemos visto que quizá no llegue a hacerse periodismo propiamente dicho en la red, pero sin duda, miles de personas obtienen respuestas que pueden cambiar sus vidas a diario. Porque hay mucha paja, pero también existe la buena información. La que no sólo explica cosas, sino que además es útil. ¿Por qué es malo que los ciudadanos se informen entre ellos?

Con esta pregunta llegamos al caso de Pedro. Posiblemente el tono que estoy adoptando en esta entrada no sea el más conveniente, pero ya que estoy “faltando a la profesionalidad” con tan poca objetividad, voy a aprovechar la ocasión para ver si puedo hacer un poco de crowd-sourcing sobre un tema que no tiene poco que ver con la asignatura. Os explico:

Pedro cumplirá un añito el día 18 de abril de 2010. Para él se trata de un año muy importante, más que para otros bebés, porque durante este año ha superado muchos obstáculos que los demás no tendrán que conocer nunca. Nació con el Síndrome de Sturge Weber, que se manifestó cuando nació en forma de una mancha rojiza en la parte derecha de su cara. El pediatra que lo atendió no le dio importancia en un principio, y quiso mandarlo a casa, pero el padre de Pedro había investigado en Internet y llegó a la conclusión de que, por seguridad, debía advertir al médico de que su hijo podía tener este síndrome. El médico, que no había contemplado la posibilidad, aceptó su error y horas después el responsable de Pediatría les comunicó a ambos padres que iban a ingresar al pequeño para hacerles pruebas.

Pedro fue diagnosticado con el Síndrome de Sturge Weber, como ya hemos dicho, gracias a que su padre se informó sobre el tema (probablemente, no a partir de periodistas on-line). Pero la historia de Pedro no acaba aquí: sus papás decidieron crear una página web en la que podrían ir contando sus experiencias y contactar con familias afectadas por esta “enfermedad rara”. ¡Y ha surtido efecto! En apenas un año, su página de Facebook ha conseguido medio millón de seguidores y esto ha servido, entre otras cosas, para que una óptica se encargara de hacer las primeras gafitas de Pedro.

Creo que Pedro merecía que contara su historia aquí, en uno de los ochenta blogs de Periodismo Multimedia que hemos creado para la asignatura, porque no sólo “me sirve” como un ejemplo de crowd-sourcing del que se hablaba en el seminario (de todas partes del mundo, los lectores envían comentarios con sus experiencias con “enfermedades raras”; y los que viven en España llegan a aportar nombres de médicos a los que acudir), sino también para ayudar mínimamente a esta familia a través de la difusión de su página.

Con esto dejamos esta entrada y el tema del seminario zanjados. Se trataron más temas, pero los que he mencionado aquí son los que más me llamaron la atención. Si queréis aportar experiencias o darle vuestro apoyo a Pedro, ya sabéis ;)

sábado, 12 de marzo de 2011

Medir la actualización

Una ficha más, también elaborada para la asignatura a partir de apuntes de clase y textos propuestos. Si os resulta útil, podéis descargarla ;)

miércoles, 9 de marzo de 2011

Ser los primeros ya no es lo que era

¿Cómo debe ser un periodista on-line? Podemos decir que actualmente, en este tipo de prensa, prima especialmente el nivel de actualización de una web por encima de otros tan importantes como el del rigor y el contrastar datos. Este ha sido el tema central de la clase del 3 de marzo. ¿A qué puede llevarnos esto? Principalmente a dos cosas: primero, a la información mal redactada, que puede dar lugar a errores de entendimiento; y segundo, a conseguir informaciones de mala calidad, tanto en cuanto a redacción, como en cuanto a profundización o nivel de especialización.

La periodicidad, por otro lado, es un paradigma que se rompió hace tiempo en los medios digitales, siendo la CNN la primera que la dejó atrás (su eslogan actual es "Vive la noticia"). Ha sido sustituida esta periodicidad por un método de constante directo, lo que supone importantes cambios, para el periodista en primer lugar. Ya no se recibe y redacta la información de la misma manera, porque, por ejemplo, no existe la hora de cierre del medio. Esto tiene relación con lo que hablábamos antes: la actualización constante puede constituir por sí misma una ventaja enorme porque ya no se necesita tener una primicia, sino contarla cuando sucede sabiendo que los demás medios lo van a hacer también; pero al mismo tiempo, puesto que se busca más que nunca la inmediatez y se intenta seguir siendo los primeros al publicar, la actualización es un riesgo para la calidad informativa (y además, supone una importante barrera profesional para el periodista que no sabe adaptarse a ella).

Este nuevo periodista debe conocer las fuentes informativas, tener un compromiso ético ya no sólo con el objeto noticioso sino también con el usuario (lector interactivo que se nutre de nuestra información y opina sobre ella); también ha de actualizar constantemente su información acerca de todo lo que considere oportuno y sus conocimientos, y, por supuesto, al igual que en el periodismo clásico, conviene que en este nuevo perfil del periodista se incluya el “buen olfato”.

¿Qué supone la actualización permanente?

En primer lugar, debemos darnos cuenta como usuarios de que la actualización constante tiene una dimensión beneficiosa para nosotros (estar permanentemente informados con las últimas noticias en el momento en que lo requiramos). Pero al mismo tiempo, también debemos ver que existen diferencias entre las versiones digitales y las tradicionales en cuanto a contenidos, ya que las primeras no pueden dedicarse sólo a transcribir lo que dicen las segundas. Es decir, en los medios on line, además, se crean contenidos. Esto supone que, junto con el compromiso ético hacia el usuario, el periodista trabaja bajo una presión constante que debe aprender a manejar y, en la medida de lo posible, servirse de ella. Por otro lado también significa un trabajo más en equipo que nunca, y una satisfacción que ya no consiste tanto en “qué noticia tenemos” sino en “cuándo la publicamos”. Un ejemplo se puede ver cuando un acontecimiento inesperado (por ejemplo, una catástrofe natural) tiene lugar y se necesita que parte del equipo cubra la noticia en el lugar en que sucede y, si es posible, actualice desde allí. ¿Qué quiere decir esto? Pues, como decíamos antes, aquí es donde vemos ese perfil del periodista: no sólo ha de tener olfato y conocer las fuentes de las que puede servirse, sino también debe saber cuándo debe ir publicando todas las pequeñas informaciones que pueda ir obteniendo, porque hay determinadas cosas que pueden ser ampliadas en un momento dado, sobre todo si se conoce a dónde acudir para ello.

Ante todo, prima la fiabilidad de la fuente, ya que no sólo debemos tener en cuenta la rapidez, sino también la calidad y que seguimos teniendo en nuestras manos el futuro de la opinión de nuestros lectores. Es en la elaboración de la información donde se ve si el periodista sabe manejarse en situaciones de presión y guiarse en cuanto a la consecución y la relación de informaciones provechosas.

En resumen, podemos decir que la actualización requiere una serie de cambios o adaptaciones, más que la hipertextualidad o la multimedialidad, si cabe, ya que para actualizar podemos servirnos de diferentes formas de publicación de la información o de enlaces que nos lleven a otras informaciones. La actualización supone un cambio en las formas de producción (cómo se las ingenian los medios en el entorno digital), en el origen y manejo de la información, en cómo se jerarquice y estructure la misma,… en definitiva, la actualización es, en sí, un cambio drástico en la profesión del periodista.

Os dejo un enlace a la ficha del nivel de actualización de los medios que hemos elaborado para la asignatura:

Ficha de actualización